2.10.2015
A mi niña le gusta recostarse en mis piernas,
acaricio su cabeza y el tiempo se detiene.
Vuelvo a ser niña y curo mis heridas,
amándola.
Las estrellas nos sonríen, porque a pesar de que el camino recorrido ha sido tempestuoso, somos una nueva historia, Madre e hija se aman y cuando acaricio su cabeza abrazo la niña que fui, la Madre que seré.
La historia llena de amor que estamos escribiendo
Un mar en calma nos separa del pasado,
Observo a las mujeres que me anteceden desde la orilla, lejos, muy lejos, con respeto y la distancia necesaria para poder seguir escribiendo esta historia con profundo amor.
Fot: Yoice Tensesson
5.22.2010
Qué dices?

Permíteme,
Será tan sólo un rasguño,
quizá algo de sangre se derrame,
pero te aseguro que lo disfrutarás.
Más que respirar, tu oxigeno estallará en jadeos,
déjame los dientes preceden a mi legua enjambrada a tu hueso ilíaco.
Quizá un gemido se te diluya entre el éxtasis de no tener claro si estás gritando de dolor o de placer, de no saber o no querer saber, si quieres estrangularme o lamer mi cuello, si me desarmas a cachetadas o rasguñas la espalda.
Probablemente sientas que estás confundido y se te enreden los gemidos en dulces palabras, en bramidos atolondrados queriendo acariciar mi oído,
probablemente, quizá…
O puede que te entregues y desfallezcas ante mi dulce y tierna boca acercándose a cada poro, hasta quedarme sin saliva siquiera para besarte.
Me permites?
4.10.2010
Aún.
2.09.2010
Metafora de cómo olvidar algo que no existió

Rueda una lágrima y la niña se pregunta,
Por qué es que lloro?...
Cae sobre su falda y ve cómo siente pena de algo que le estremece.
Estalla sobre su rodilla aquel líquido y no hay nada dentro, sólo mentiras,
nada de lo que el tiempo pueda jactarse...
Y se pregunta ¿Cómo olvido?
Y te pregunto pequeña, qué quieres olvidar si dentro de esa lágrima no puedes encontrar nada, sólo mentiras, nada fue verdad.
¿Quieres un chocolate?
Fotofrafía: Rafal Bednarz
9.20.2007

Si pudiera ver más allá del silencio, no me clavaría los ojos con estas espinas que saben a tiempo recorrido, a maleza fecunda.
Si fuese un tenedor lo mas posible es que entre mis dientes se escurriría la carne e inútilmente intentaría morder el vidrio.
Sigue siendo de carne el cuerpo, sobre los huesos, sigo profanado la sepultura cada noche cuando me recuesto.
Dice profundamente entristecida...
7.24.2007
7.05.2007






desde sus talones la silueta inconfundible de aquel esqueleto profano de las alturas.
danzaba el llanto
danzaba la esfera,
entre nostalgias...
5.28.2007
5.03.2007

El suave aroma a hierba floreciente.
Nacen, como una marea las gotas del rocío entre los dedos de mis pies.
Y de las alas, esqueléticas esfinges que llevo sobre mi espalda… sobre ellas prefiero ser discreta…
Bajo la lluvia contemplo las notas que recorren uno a uno mis segundos, y dejo que la hierva destemple mi médula espinal.
Me confieso, perpleja enamorada, dócil acurrucada como una niña entre sus ramas…
Confieso que mis huesos mutan y que sencillamente lo amo sin reproches ni discursos, tan sólo dejando que brote entre mis costillas hasta llegar a mi amígdala, así tan suave, tan dormida entre su aroma, mi cuerpo yace, su cuerpo yace amándonos a cada instante.
3.27.2007

Es suficiente, tiempo de frenar tanta asquerosa mentira.
Vomitar tu rastro, estrujar mis tripas hasta hacer desaparecer rastro de tu vida, que no es vida y lo sabes...
Al viento mis entrañas vomitando tu ADN que en mi ser no se encuentra.
Haré del viento mi perfume, de las escamas mi piel
3.14.2007

Derrama la tinta de tu boca sobre mi espalda.
Bebe el océano que estalla entre tus caricias.
No permitas que la miel empape tus sentidos, no.
Que no es sólo dulzura la sangre que cae de mi boca.
Que no es sólo sal, ni miel, no hay textura cautiva entiendes?
mientras me haces el amor,
Que no hay palabras mas diestras que las pronunciadas por estos cuerpos.
3.07.2007
Pócima.En primer lugar quitamos la ropa, escarbamos entre la piel y bebemos su ph.
Roseamos la mesa con luz de luna.
Luego invitamos al silencio, damos la bienvenida a los latidos de corazón que se aceleran paulatinamente hasta hacerlos un ritmo en común.
Untamos las manos en albahaca para acariciar cada rincón del cuerpo amado.
Unas gotitas de aceite de canela entre el cuello y la espalda, sutilmente el aroma irá incorporando el cuerpo hasta nuestros brazos.
El tiempo, ese infame despiadado lo encerramos dentro de una botella con unas gotitas de ajo.
Lentamente nos emborracharemos de esta pócima, la mesa servida el mantel esperando los gemidos para impregnarlos, la piel abriendo sus poros para fundir los ph y hacer de la pócima perfume, aquel feromónico líquido...
lista la pócima para degustar.
Fot: Katarina Sokolova
2.27.2007

objeto de devoción,
lugar de deseo,
instrumento perfecto,
caudal de constelaciones.



