5.19.2011


Conozco a un niño que se disfraza de hombre grande, que a pies descansos camina fuerte y mantiene la mirada firme.

Sus pernas largas salen como raíces que se aferran a tierra firme, sus manos de gigante aprietan fuerte y juegan a ser controladoras.

De su boca las palabras salen muy lejos de la emoción, a saltos gigantescos secan su lengua cuando se aproxima el momento de decir lo que siente- Enmudece. Se entumecen los labios para contener ese corazón que late fuerte apretado entre tanto hielo que no le permite volar.

Cada día quiere protegerse mas aún… de su piel ya casi quieren salir escamas, sus uñas rasguñan los omóplatos en un extraño ritual que le mantiene abiertas las heridas.

Conozco a un niño que se quita la ropa para jugar entre mis piernas deja de pisar el suelo para recostarse sobre mi pecho, sus piernas mas que aferrarse, acarician la tierra que sale de mi boca intentando resecar tanta nostalgia.

De su boca y de la mía a pesar de que me entristezca, debo decirlo... las palabras se aferran a la pasión esquivas al sentimiento, se mimetizan entre los gemidos.

Su piel reseca entre mis besos se humecta, luego, la acaricio y una a una voy quitando escamas... no sé si algún día logre terminar... no sé si lo intento siquiera, sólo me complace que sean menos.

En un extraño ritual busca que le cure sus heridas, pero no me permite cerrarlas.

Conozco a un niño que cuando sea grande quiere volar, arrancar los pies de esta tierra y a gran velocidad surcar el infinito. Que bien alto quizá fuera de la tierra quiere crecer entre la hierba húmeda recién mojada.

Puedo decir que lo conozco porque se arroja desnudo sobre mi como le gustaría hacerlo sobre la tierra mojada. Quieto- se acurruca en mis rincones.

Duerme plácido mientras me aprieta fuerte y mientras duerme puedo escuchar como su corazón se estremece sintiéndose,

el niño que ama,

el niño que es.





Fotografía: Michael Karez.

9.21.2010


Mariposas todas ellas volando en su espalda, brotaban envueltas en racimos naranja.

Volaron por la habitación detuvieron el tiempo y se enjambraron en nuestras caderas, las piernas llenas de ellas reían y polinizaban.

Mariposas de chocolate llenaron mi habitación, en su boca no dejaron de hacer caricias y en su espalda se durmieron...
-entre mis uñas aún queda polvo de ellas-

Detrás de mi oreja una se quedó y cuando despierto comienza a revolotear haciéndome reír.








Fotografía: Paloma Leiva.

5.22.2010

Qué dices?









Permíteme,

Será tan sólo un rasguño,

quizá algo de sangre se derrame,

pero te aseguro que lo disfrutarás.

Más que respirar, tu oxigeno estallará en jadeos,

déjame los dientes preceden a mi legua enjambrada a tu hueso ilíaco.

Quizá un gemido se te diluya entre el éxtasis de no tener claro si estás gritando de dolor o de placer, de no saber o no querer saber, si quieres estrangularme o lamer mi cuello, si me desarmas a cachetadas o rasguñas la espalda.

Probablemente sientas que estás confundido y se te enreden los gemidos en dulces palabras, en bramidos atolondrados queriendo acariciar mi oído,

probablemente, quizá…

O puede que te entregues y desfallezcas ante mi dulce y tierna boca acercándose a cada poro, hasta quedarme sin saliva siquiera para besarte.

Me permites?

4.10.2010

Aún.


Dulce... me conmueve esta caligrafía intentando describirte, me deslizo entre los segundos y no encuentro la tinta.

Aquí.





Aún.


Te siento aquí.






Aún mis huesos no logran reintegrarse,
Aún tiemblo.

Y me seduce la idea de no dejar de hacerlo.
.
.
Fot:Katarina Sokolova

3.07.2010

Desatar en tu ombligo mis jadeos.

Estrechar en tu pecho todo el oxigeno que puedo contener en un quejido.

Simplemente morir prematura en aquel abraso en el desquiciado piensas...

En la delgada línea que nos separa.

A ti de deleitarte con mi último gemido.

A mí de morir deliciosamente estrechada a tu cintura.

Peligrosa perversidad...






Fotografía: Paloma Leiva.

2.09.2010

Metafora de cómo olvidar algo que no existió



Rueda una lágrima y la niña se pregunta,


Por qué es que lloro?...


Cae sobre su falda y ve cómo siente pena de algo que le estremece.


Estalla sobre su rodilla aquel líquido y no hay nada dentro, sólo mentiras,


nada de lo que el tiempo pueda jactarse...


Y se pregunta ¿Cómo olvido?


Y te pregunto pequeña, qué quieres olvidar si dentro de esa lágrima no puedes encontrar nada, sólo mentiras, nada fue verdad.


¿Quieres un chocolate?

Fotofrafía: Rafal Bednarz

11.26.2007


Sobre las telas que tejen esta

vida, yace su cuerpo que juega a ser de viento.

9.20.2007


Si supiese realmente cual es la verdad o la palabra correcta, no estaría en este planeta ni ensuciaría de suelo estas alas.
Si pudiera ver más allá del silencio, no me clavaría los ojos con estas espinas que saben a tiempo recorrido, a maleza fecunda.
Si fuese un tenedor lo mas posible es que entre mis dientes se escurriría la carne e inútilmente intentaría morder el vidrio.

Sigue siendo de carne el cuerpo, sobre los huesos, sigo profanado la sepultura cada noche cuando me recuesto.


Lo que no deja de hacerme sentir un tenedor inentando morder el silencio.









Dice profundamente entristecida...


Fot: Matyasi Gábor

7.24.2007

Sinfonía en FA.





























































Interpretación: Fa
Fotografías: Paloma.




7.05.2007























De aquellos pies que brotaban alas...
desde sus talones la silueta inconfundible de aquel esqueleto profano de las alturas.
Estaban los pies que surcaban el mar junto a los oleajes,
danzaba el llanto
danzaba la esfera,
entre nostalgias...
Desde aquellos pies que sin quererlo se estrellaban al mar provocando tempestades...
Fot: Paloma "Autoretratos"



6.08.2007



  • Desde Morelia, México
  • Cía SIAMéS

Saludos a todos en Chile.

5.28.2007


De viaje, hasta México, la compañía de danza SIAMéS se complace en anunciar su viaje en presentación de sus coreografías Sed y Dipsomanía.

5.03.2007


Crece entre mis costillas…
El suave aroma a hierba floreciente.
Nacen, como una marea las gotas del rocío entre los dedos de mis pies.
Y de las alas, esqueléticas esfinges que llevo sobre mi espalda… sobre ellas prefiero ser discreta…
Bajo la lluvia contemplo las notas que recorren uno a uno mis segundos, y dejo que la hierva destemple mi médula espinal.
Me confieso, perpleja enamorada, dócil acurrucada como una niña entre sus ramas…
Confieso que mis huesos mutan y que sencillamente lo amo sin reproches ni discursos, tan sólo dejando que brote entre mis costillas hasta llegar a mi amígdala, así tan suave, tan dormida entre su aroma, mi cuerpo yace, su cuerpo yace amándonos a cada instante.

3.27.2007


Me diste la vida, engendro de muerte en el llanto, si pudiera la chispa hacer que desaparezca tanta amargura de sabernos atadas de sangre, de llagas, de esa estampida que nace de nuestras bocas al momento de gritarnos, de no soportarnos de hacernos daño... tanto daño.
Es suficiente, tiempo de frenar tanta asquerosa mentira.
Vomitar tu rastro, estrujar mis tripas hasta hacer desaparecer rastro de tu vida, que no es vida y lo sabes...
Al viento mis entrañas vomitando tu ADN que en mi ser no se encuentra.
Haré del viento mi perfume, de las escamas mi piel
y del suelo aré la cuna que no meciste.





Fot: Franck Juery

3.14.2007






Derrama la tinta de tu boca sobre mi espalda.
Bebe el océano que estalla entre tus caricias.
No dejes que se disperse ni una partícula de sal.
No permitas que la miel empape tus sentidos, no.
Que no es sólo dulzura la sangre que cae de mi boca.
Que no es sólo sal, ni miel, no hay textura cautiva entiendes?
Ven abrázame, muerde mi cuello con desenfreno,
mientras me haces el amor,
Que no hay mas inmensidad que el extasis de el circular por tu sangre.
Deja que la sustancia de esta armonía se deslice a torrentosas mareas, mientras nuestra carne se desquicia eléctrica. ..
mientras los sentidos engendran un sexto, un séptimo, un polo a conquistar, desnudos entre las mareas.

Que no hay palabras mas diestras que las pronunciadas por estos cuerpos.

Aprieta mi espalda entre tus brazos, y extiende el maldito tiempo, que ya los segundos son milésimas de partículas entre mis dientes que no dejan de reclamarte.
Ven amor derrama tu amanecer en la noche y quédate eterno sobre mi.
Fot: Katarina Sokolova.