
4.19.2017

4.15.2017
Te invito una copa,a ti y tu hermosa piel color avellana, sé que no bebes, pero quizá podrías lamer de mi cuerpo el nectar que brota de tu proximidad.
Te invito a morderme, si mordeme con vehemencia, sin cordura, sólo por el placer de escucharme rogar y gemir, rogar y gemir cuantas veces lo quieras, porque sabes cuanto anhelo cada diente tuyo apretando y hundiendo las texturas que despiertas en mi piel, rosando, dibujando, llenándola de colores y de temperaturas que hacen hervir mis sentidos.
Te invito a beber a verter tus anhelos en mi cuerpo; a hacerlo la miel o la sal, la pimienta o el amargor que tu lengua desee acariciar.
Te invito, sin zapatos, a caminar sobre la arena, a dibujar sobre ella desiertos ardientes o mares en calma, el silencio si así lo deseamos.
Sin ropa y sin embargo con los sentidos muy despiertos te invito a hacer de mi cuepo el festín a disfrutar y de los nuestros en complicidad, el líquido que esa copa pueda llenar.
4.04.2017
Fot: Mizar.
10.02.2016
Te deseo.
Intensamente.
Suave.
Desbordado.
Quieto.
En silencio o con las palabras que me hacen enloquecer.
Con tus hábiles manos en mi espalda, tu boca retorciendo mi voluntad y todo tú dentro de mi interior en tormenta.
Te deseo como una brisa o el destello de un rayo, pero en mi cuerpo, en mis poros, en el sudor de mi piel impregnándose a la tuya, lamiendo cada gota que derramo por tu intensidad, bebiendo de mis gemidos hundiendo tus dedos en mi cadera, lanzando en picada mi cordura y desenterrando tu nombre de entre mis alborotados gemidos.
Quiero que tus dedos se entierren llenos de deseo en cada rincón de mi espalda, que muerdas mi cuello mientras yo te ruego que lo hagas con más intensidad,
Quiero, deseo...
Te deseo, tan intensamente que aquí me quedaré quieta sin hacer nada por llegar a ti, dejando que el fuego consuma todo.
Fot: Paloma Leiva,
2.10.2015
A mi niña le gusta recostarse en mis piernas,
acaricio su cabeza y el tiempo se detiene.
Vuelvo a ser niña y curo mis heridas,
amándola.
Las estrellas nos sonríen, porque a pesar de que el camino recorrido ha sido tempestuoso, somos una nueva historia, Madre e hija se aman y cuando acaricio su cabeza abrazo la niña que fui, la Madre que seré.
La historia llena de amor que estamos escribiendo
Un mar en calma nos separa del pasado,
Observo a las mujeres que me anteceden desde la orilla, lejos, muy lejos, con respeto y la distancia necesaria para poder seguir escribiendo esta historia con profundo amor.
Fot: Yoice Tensesson
5.22.2010
Qué dices?

Permíteme,
Será tan sólo un rasguño,
quizá algo de sangre se derrame,
pero te aseguro que lo disfrutarás.
Más que respirar, tu oxigeno estallará en jadeos,
déjame los dientes preceden a mi legua enjambrada a tu hueso ilíaco.
Quizá un gemido se te diluya entre el éxtasis de no tener claro si estás gritando de dolor o de placer, de no saber o no querer saber, si quieres estrangularme o lamer mi cuello, si me desarmas a cachetadas o rasguñas la espalda.
Probablemente sientas que estás confundido y se te enreden los gemidos en dulces palabras, en bramidos atolondrados queriendo acariciar mi oído,
probablemente, quizá…
O puede que te entregues y desfallezcas ante mi dulce y tierna boca acercándose a cada poro, hasta quedarme sin saliva siquiera para besarte.
Me permites?
4.10.2010
Aún.
2.09.2010
Metafora de cómo olvidar algo que no existió

Rueda una lágrima y la niña se pregunta,
Por qué es que lloro?...
Cae sobre su falda y ve cómo siente pena de algo que le estremece.
Estalla sobre su rodilla aquel líquido y no hay nada dentro, sólo mentiras,
nada de lo que el tiempo pueda jactarse...
Y se pregunta ¿Cómo olvido?
Y te pregunto pequeña, qué quieres olvidar si dentro de esa lágrima no puedes encontrar nada, sólo mentiras, nada fue verdad.
¿Quieres un chocolate?
Fotofrafía: Rafal Bednarz
9.20.2007

Si pudiera ver más allá del silencio, no me clavaría los ojos con estas espinas que saben a tiempo recorrido, a maleza fecunda.
Si fuese un tenedor lo mas posible es que entre mis dientes se escurriría la carne e inútilmente intentaría morder el vidrio.
Sigue siendo de carne el cuerpo, sobre los huesos, sigo profanado la sepultura cada noche cuando me recuesto.
Dice profundamente entristecida...
7.24.2007
7.05.2007






desde sus talones la silueta inconfundible de aquel esqueleto profano de las alturas.
danzaba el llanto
danzaba la esfera,
entre nostalgias...
5.28.2007
5.03.2007

El suave aroma a hierba floreciente.
Nacen, como una marea las gotas del rocío entre los dedos de mis pies.
Y de las alas, esqueléticas esfinges que llevo sobre mi espalda… sobre ellas prefiero ser discreta…
Bajo la lluvia contemplo las notas que recorren uno a uno mis segundos, y dejo que la hierva destemple mi médula espinal.
Me confieso, perpleja enamorada, dócil acurrucada como una niña entre sus ramas…
Confieso que mis huesos mutan y que sencillamente lo amo sin reproches ni discursos, tan sólo dejando que brote entre mis costillas hasta llegar a mi amígdala, así tan suave, tan dormida entre su aroma, mi cuerpo yace, su cuerpo yace amándonos a cada instante.





